Nicolas DI FIORE
La quinta se asoma.
Se ve doblando la esquina una nueva fecha de la Superliga Argentina con un menú, como casi siempre, interesante para todo tipo de paladar futbolístico. Así que a elegir aquel lugar de cábala o el espacio más cómodo de tu casa para poder disfrutar de lo que se viene. Sin lugar a dudas el reencuentro de Zielinsky con Belgrano es de lo más destacado de la fecha. El técnico encargado de llevar al celeste a primera luego de esa epopeya en el Monumental está cargado de un sentimentalismo que no es muy común en nuestro futbol. Sin lugar a dudas a más de un pirata se le piantará un lagrimón por ver al “Ruso” dirigiendo otro equipo enfrentando al propio. Más allá de lo sentimental Belgrano deberá seguir el lento
progreso futbolístico que va mostrando. Es cierto que los resultados acompañan pero va siendo hora que el equipo de Méndez pueda dar un paso en el rendimiento.
Talleres nuevamente tiene que madrugar para jugar en el inhóspito horario de las 11 de la mañana del domingo. Seguramente Kudelka quiere acentuar los buenos momentos que se vieron en la victoria frente a Chacarita en San Martin.
El regreso de Guiñazu a la titularidad de asegura esa vaquia que por momentos necesita el medio de Talleres para poder potenciar a la buena línea ofensiva que siempre plantea la T. Independiente recibe a Vélez en un duelo de dos equipos en plena formación. Por un lado el rojo de Holan que tiene una idea definida y un guion que seguir, pero que no logra caminar el sendero de la regularidad. En la otra esquina el Velez dirigido por De Felippe que con muchos pibes intenta rearmar una institución que hace un tiempo viene ganado el otro torneo, el económico.
Boca recibe a Chacarita y el equipo de los mellizos quiere sacarse rápidamente de la cabeza la eliminación a manos de Central de la Copa Argentina. La solidez en las transiciones y la
sapiencia de un medio que traslada consciente son los argumentos más fuertes que tiene el equipo de la rivera. Claro, la paciencia para abrir a un equipo que también juega bien y se cierra siempre con tiempo, serán clave para que Boca no sienta el peso de la eliminación rápidamente en el partido.
River va a la casa de Tigre para tratar de sacarse la resaca luego del 8-0. No pudo ganar en la fecha anterior y se vio un equipo cansado que no podía sacarse de la cabeza la goleada
frente al equipo boliviano. River ya acopló a sus refuerzos estrellas y sin lugar a dudas el salto de calidad del equipo de Gallardo es indiscutible. La seguridad de Pinola, la experiencia y siempre aciertos de Enzo Pérez y la capacidad goleadora de Scocco han convertido a River en un equipo temible.-
La mesa está servida. Solamente falta elegir el plato. Lo cierto es que la quinta está doblando la esquina y ya se le ve la nariz.
