Nicolas Di Fiore
Retazos de la tercera
La tercera fecha de la Superliga Argentina ya es historia y algunos resultados demuestran
momentos que se estiran y otros que preocupan.-
Sin lugar a dudas la segunda victoria consecutiva de Belgrano, luego de más de dos años que eso no se daba, denota que el conjunto de Méndez pudo desatornillar aquella
costumbre de perder que tenía al equipo navegando por las borrascosas aguas de los últimos puestos la temporada pasada. Tal vez desde lo futbolístico falte mucho por mejorar pero el hecho de poder trabajar con dos victorias en la espalda hace que la confianza pueda fluir distinto, los aciertos se potencian y las deficiencias se suavizan. El nivel del equipo debe mejorar rápidamente, pero siempre con la cabeza despejada es más fácil poder mejorar.-
Talleres sigue con la brújula tocada. La idea sigue presente pero los resultados dejaron de acompañar. Sin lugar a dudas los apuros por resultados pronto, hace rato que se mudaron de Barrio Jardín, pero se sentó a la mesa la preocupación por aquellos niveles que no se
encuentran más allá de que la idea siga apareciendo en cancha. La asociación sigue intacta y esa propensión por la estética no se mandó a mudar, pero los ausentes sin justificativo son los resultados y el nivel de algunos jugadores. Es el caso opuesto a Belgrano. Ahora la cabeza en Talleres empezó a tener dudas.-
Boca sigue demostrando todo su poderío con un inicio demoledor en el torneo. Solo un gol en contra en las tres primeras fechas es solo parte de la explicación del momento del equipo de los mellizos. Un par de centrales firmes, un par de volantes centrales que se combinan a la perfección, un enlace que hace jugar a todos y una dupla de atacantes que todo lo que anda cerca del área la manda a guardar. Boca es completo y demoledor, su andar aplastante nace en uno de sus volantes centrales. Fernando Gago es el motor de este equipo porque es el que no la tiene nunca pero la toca siempre y hace que sus compañeros fluyan al son de un toque preciso y una conducción lógica.
River dio rodaje a sus jugadores que menos minutos cuentan ya que el partido del jueves por la Copa Libertadores es lo más importante en su horizonte. Jugar con “suplentes” no logró desactivar un estilo claro y una idea aceitada. Todos juegan y todos aportan para que el equipo crezca a partir de la tenencia y el toque. River juega bien y lindo. Es un equipo que parece que te aburre por su apuesta constante al toque, pero en realidad está abriendo al rival como un cazador que lentamente se acerca a su presa para noquearla cuando menos espera.
Independiente recibió a Lanús en lo que fue el partido más caliente de la fecha. La temperatura no se la dio un juego friccionado o una intensidad a la que no estamos acostumbrados, sino un penal cuando terminaba el juego que el ex Independiente German Denis pidió y lo canjeó por gol. Insultos de todos colores para el ex rojo configuraron un final de esos que tienen mucha pimienta y que, generalmente, traen alguna que otra consecuencia para el protagonista. Amenazas posteriores a Denis, desgraciadamente, nos dan la razón.
Boca y River son los orondos punteros del torneo con puntaje ideal. Que la Superliga no convierta al futbol Argentino en un bodrio como la Liga Española. Sigo confiando en eso tan nuestro de la irregularidad y de que cualquiera le puede ganar a cualquiera. Si eso se acaba terminaremos viendo títulos salteados entre Boca y River.
